Qué es, qué ha sido y qué será Instagram desde mi punto de vista.

Éste era un post que me apetecía especialmente hacer, sobre todo porque Instagram siempre ha sido mi red social favorita pero… ¿Lo seguirá siendo?

Instagram vino a mí como una fuente inagotable de inspiración. Un lugar donde ver y compartir trabajos e imágenes de gran belleza que poco a poco iba creciendo hacia una comunidad mucho más amplia y especializada.

Chica sosteniendo un móvil con la aplicación instagram abierta
Photo by Georgia de Lotz on Unsplash

Recuerdo cuando Instagram llegó para quedarse. En aquella época, entre 2010 y 2011 leía tantas revistas que llegó un punto en que ya no me cabían. Cada mes compraba entre 3 y 4 revistas y las leía de arriba abajo. Solían ser de moda y de fotografía, hasta que un día las revistas de moda dejaron de interesarme, no sé si siempre fueron así pero tomaron un rumbo demasiado superficial que no iba conmigo.

Cuando leía estas revistas, no sólo en papel si no también online, no paraba de ver Instagram por todos lados pero entonces era una app exclusiva de Apple y yo tenía un Galaxy Mini Android y un poco patata (sinceramente una castaña que me hacía su papel).

Un día POR FÍN Instagram llegó para Android y – en cuanto liberé especio del móvil, claro –  Lo instalé para siempre. Seríamos amigos inseparables, compartiría mi visión de las cosas y todo lo que me gustara de mi alrededor.

Todo era guay, hasta que llegaron ellos… los INFLUENCERS con miles de seguidores y que, a mi entender sólo eran rostros bonitos, con pasta y tiempo libre. Instagram entonces dejaba de tener el sentido con el que nació (para mí), una comunidad amplia en la que dar a conocer tu visión de la vida obviando a las marcas y el carácter comercial. No es que diga que las marcas no deban usar Instagram, para nada.

Sólo digo que Instagram era una red social bonita hasta que la dejamos en manos de personas sin gusto y que el uso que las marcas (y sobre todo los influencers) hagan de Instagram debe ser moderado, encaminado a generar comunidad basada en unos intereses comunes, no en unos cuántos likes y otros tantos clics en mi url.

En Instagram veías belleza, perfección, inspiración, aprendías de aquello que más te gustaba. Ahora también puedes hacerlo pero siempre que le des a explora te saldrán los típicos influencers que siguen tus amigos y tú no, tendrás que comerte su contenido que realmente en la mayoría de los casos es bueno pero no real.

Para mí Instagram significaba ser el creador de tu propio contenido, no que otros te lo creasen.

Photo by J A N U P R A S A D on Unsplash

Es decir: Tú haces la foto, la ilustración, la comida perfecta, lo que quieras, pero lo haces tú. No tienes a nadie con una cámara detrás que te lo haga y tú luego lo cuelgues con un texto bonito. Era creación propia, original e inspirada o inspiradora. 

En este sentido hablo de personas, de cuentas propias y personales, no de marcas. Respecto a las marcas considero fundamental que busquen profesionales para poder crear su imaginario, influencers de calidad y creadores de contenido que entiendan la marca y los productos.

Instagram continúa siendo una fuente de inspiración, y creo que lo seguirá siendo en el futuro, pero vamos a tener que saber elegir muy bien el contenido que queremos consumir y sobre todo, deberíamos controlar que las nuevas aplicaciones tuvieran contenido de calidad y no cualquier tipo de contenido.

Hasta aquí mi opinión de hoy pero, otro día hablaré de Instagram para las marcas, según mi percepción de una manera más extensa.

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